Cuento de Rocío
De ReducaWiki
Materia: Idioma Español
Profesora: Estela Azcurrein
Clase: 1º4 - Liceo Villa Rodríguez, San José, URUGUAY
Actividad de comprensión y producción
Consigna: La actividad consiste en agregar una resolución al texto que se presenta a continuación:
La mujer del ciego Había en un pueblo un señor que tenía una rara enfermedad en los ojos. El hombre había quedado ciego en su juventud. Un día llegó al pueblo un famoso médico a quien se consultó por su caso. El doctor aseguró que operando al hombre, podía devolverle la vista. Su esposa, que se sentía vieja y fea, se opuso… “Recuentos para Demián”, de Jorge Bucay
Actividad realizada por la alumna Rocío Goñi
I
El médico, al cual le asombró su respuesta a la situación, intentó hacerla entrar en razón: -Señora, ¿a qué le teme? - ¿Yo?...Yo a nada, sólo a la estética... Temo que salga corriendo cuando me vea- Dijo algo nerviosa pero decidida. -Disculpe que me entrometa, pero ¿cuánto tiempo llevan casados?- -Cuarenta y tres años- contestó ella. - ¿Cuántos años lleva ciego el pobre de su marido?- Ignorando la pregunta de la mujer. -Como unos cincuenta y algo... ¿Por qué?- - ¿Cuántos años lleva usted enamorada del hombre?- -Cincuenta...y algo... largos, larguísimos años, por cierto!- La voz de la señora se tornó ahora melancólica, nostálgica pero a su vez, feliz, su voz irradiaba felicidad. -Pero ¿Por qué pregunta?- -Mire señora, usted tiene medio siglo con el hombre a sus hombros. Cada vez que se levantó porque quería agua o unas simples palabras, cada vez que le hizo de ojos y lo guió adonde quería ir; cada vez que lloró porque no podía o se rió porque sí podía… El doctor ahora hizo una pausa, y continuó: - El amor que siente por él la llevó a eso y él... Estoy seguro de que él también la ama... Señora: las arrugas son sabiduría, son años de vida, son penas y risas, son trabajo y son ocio. La imagen se ve con los ojos pero el corazón es la verdadera vista. Le pregunto: con todo esto que le he dicho: ¿Quién es más ciego?- La señora con lágrimas corriéndole por las mejillas, miró al muchacho con tunicón inmaculado y con una sonrisa enorme en la cara. No le dijo nada, sólo corrió hacia su marido que se encontraba sentado cerca de ellos escuchando vieja música de blues en una radio ya deteriorada, lo abrazó y le susurró al oído: - ¡Qué ciega fui! El hombre, sin entender lo que sucedía, casi por reflejo, la abrazó y le dijo: -Te amo...
II
El día de la operación, la esposa era un manojo de nervios; mientras esperaba que dieran de alta a su marido, tejía una bufanda con veinte dedos que apenas se veían. Sentada en las frías sillas verdes recordaba el día que lo vio ya sus ojos traían una niebla gris- tan joven y esbelto y ella tan niña y frágil. Fue amor a primer sentimiento (como él lo había llamado, por un motivo obvio). Ella quería que siguiera siendo el mismo con sus azulísimos ojos perdidos en un punto... Por miedo al cambio, por temor a lo nuevo comenzó a llorar. Casi de inmediato se abrió la puerta de una habitación que se encontraba alejada de la solitaria mujer. Un hombre en silla de ruedas con una venda en la cara cubriéndole los ojos se aproximaba con la ayuda de una joven muchacha que dijo:-Ha salido todo bien- mientras desenroscaba la venda... El hombre abrió suavemente los ojos y enfrente, apenas, pudo ver aquella figura con un tejido a terminar en sus manos, temblorosa, a la que sólo por instinto le lanzó las palabras mágicas: - ¡Qué linda sos! ¡Cómo lamento no haberte visto antes!

