La dedicación de
Zorrilla a las Letras, que sería el más constante
de sus quehaceres a través de una movida existencia, se
hizo patente desde su estadía entre 1874 y 1878 en Chile.
Allí colaboró con no menos de 40 trabajos en prosa
y en verso -firmados unas veces con su nombre, otras con el seudónimo
de Julio M. Montero-, en la importante revista literaria " La Estrella
de Chile", muchas de las cuales sirvieron de base a su libro "Notas
de un himno" (1877). De entonces data "Ituzaingó",
con la que ya dio la medida de su capacidad para la leyenda.
De regreso a su patria, participó activamente
en el periodismo combativo. Fundó en 1878 el diario "El
Bien Público", de tendencia católica.
En 1879, presentó a
un concurso público el poema épico "La Leyenda Patria".
Su obra de la madurez es "Tabaré" .
Si bien ya en Chile abrigó la idea de escribirla, lo hizo
desde 1879 a1886, en Uruguay y Argentina, "viejo ya, aunque sin
canas y quizás sin muchos años" (así se describe
el propio Zorrilla en la dedicatoria de la obra a su esposa, doña
Elvira Blanco de Zorrilla). La publicó en 1888. Con ella
culminó su brillante trayectoria poética.
Sus posteriores obras fueron
en prosa: "Resonancias del camino" (1895) recoge las
impresiones que le suscitó Europa en su período diplomático; "La
epopeya de Artigas" (1910) es un modelo de elocuencia y sonoridad.
Otros títulos
suyos: "Huerto cerrado", "Decadencia", "Renacimiento ", "El
libro de Ruth". |