Homenaje de los niños y docentes de la Escuela N°52 "Juan Zorrilla de San Martín", Habilitada de Práctica, de San José de Mayo, Uruguay.

 
PRIMERA BODA
 
 

Los enamorados Juan Zorrilla y Ramón Arocena llegaron al atardecer a visitar a sus novias Elvira y Celedonia. Los recibió Carlota, la tía vieja, ya que doña Elvira Sienra de Blanco había fallecido en la ausencia del poeta. Aparecieron luego, Elvirita luciendo un traje de terciopelo azul marino, con cuello de encaje de Rosaline, Celedonia, en tanto, con un vestido de moaré verde Nilo, con bordados en azul. Ambas llevaban "polizón" y altos peinados, complicados y originales; en la mano el clásico pañuelito de finísimo lienzo, bordeado de encaje.

La tía Carlota se ubicaba frente a los novios, según expresaba el poeta más tarde. No los dejaba ni respirar hondo.

Muy pronto se celebró la boda. Pocos meses después de su llegada de Chile circulaba en sociedad la siguiente invitación:

 


Juan Ildefonso Blanco, participa a Ud. el casamiento de su hija Elvira con el Dr. Juan Zorrilla de San Martín, les invita a presenciar la ceremonia que se dignará bendecir en nuestro oratorio particular el Ilmo. y Rxmo. Sr. Ovispo Monseñor Jacinto Vera, a las 10 de la noche, el próximo 19 de agosto.

Montevideo, 1878.

s/c.: Calle del Uruguay Nº1.

Montevideo era en aquella época bien diferente, un simpático pueblo, sin tranvías, autobuses, teléfonos ni radios. Muchos carruajes, con sus cocheros de librea, iban apostándose a lo largo ade la calzada. Fue la única boda que se celebró en dicha capilla, de clásico estilo gótico con cuyo altar obsequió más tarde mi padre al Exmo. y Rvmo. Monseñor Mariano Soler. La apadrinaron don Juan Ildefonso Blanco y doña Antonia Aragón de González, festejándose el magno acontecimiento con un gran baile que hizo época.

Los recién casados, se instalaron en una quinta en el paso de las Duranas.
     

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  Derechos reservados - María Cristina Zárate Pírez - 2004 - czarate@anep.edu.uy