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Reflexiones a priori |
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Sabiendo previamente que en el acto educativo intervienen innumerables variables, es importante que pensemos en el camino que deberán transitar los niños desde la interpretación en trabajos de situaciones concretas prácticas de fracciones hacia la operatoria, haciendo uso de ellas en otras de cálculo más abstractas. No podremos alcanzar en nuestros niños un trabajo con simbología si no han logrado construir un esquema conceptual en base a situaciones concretas. En procura de ello es que nos hemos propuesto promover la adquisición de las fracciones mediante el diseño de actividades secuenciadas. Así los niños, se acercarán a ellas desde los diferentes significados: |
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como parte de un todo
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como operador
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como cociente
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como razón
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como probabilidad
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Cuando los niños comienzan a abordar el estudio sistemático de las fracciones en la escuela, ya tienen conocimiento de los números naturales. Será para ellos el punto de apoyo a partir del cual extenderán progresivamente el campo numérico, pero al mismo tiempo se constituirá en el mayor obstáculo frente al desafío de comprender cómo funcionan estos nuevos números. Los niños no logran identificar los números decimales y fracciones como diferentes formas de representación del mismo número. Creen que son distintos objetos de conocimiento. No conocen los diferentes significados de las fracciones. Sólo tienen claro el significado parte-todo. |
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El trabajo con fracciones debe iniciarse a partir de los usos sociales de las mismas. Es muy importante que en todos los grados se trabajen las fracciones. De esta forma se revisaría y resignificaría en grados superiores. De lo contrario, es demasiada responsabilidad para estos últimos. |
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