En este cuadro de pequeñas dimensiones, el pintor sitúa
en primer plano al personaje exhibiendo su típica indumentaria.
El gaucho es parte de un paisaje donde se proyecta la lejanía
y la soledad de nuestro campo. En su obra gauchesca crea profundidad
mediante una paleta clara, cálida y envolvente, donde la
luz del sol origina contrastes, manifestando la inagotable observación
de la realidad.