En 1875 inicia los preparativos para pintar una
tela sobre el tema del desembarco y juramento de los Treinta y
Tres Orientales, que finalizará a fines de 1877. En 1879
emprende, con su familia, el segundo viaje a Europa, ahora con
la idea de formar a sus hijos, Juan Luis y Nicanor, en el estudio
de la pintura y la escultura. En Florencia trabaja en varias telas,
incluyendo La batalla de Sarandí, realizando también
algunas escenas gauchescas y alegorías, pero vive abrumado
por inseguridades económicas, por el destino incierto de
sus hijos, por la lejanía de la patria.
Al regresar a Montevideo
pinta su Retrato de Carlota Ferreira de Regunaga. Poco tiempo
después realiza
el Artigas en la Ciudadela destinado a la Cámara de Senadores
y la Revista del Gral. Santos en 1885, encargada por los amigos
del presidente. En 1889 fallece su mujer y poco después
decide viajar a Europa con Nicanor para reunirse en Italia con
Juan Luis, quien permanecía en Roma. De ese viaje regresa
a Montevideo solo, en el año 1891. En esta ciudad continúa
su cuadro sobre la ocupación militar del Río Negro
por parte del Gral. Roca, al tiempo que pinta varias alegorías.
Entre tanto, fallece en un accidente su hijo Juan Luis y desaparece
en Italia su hijo Nicanor. En 1899 viaja a la ciudad de Pisa, donde
se establece con la esperanza de encontrar desde allí el
paradero de su hijo. Su vida se agota en esa ciudad, en una casa
de la Vía di Mezzo donde vivía su amiga, la signorina
Manetti, el 15 de abril de 1901. Sus restos son traídos
más tarde a Montevideo, donde reciben sepultura el día
29 de junio de ese mismo año.