Desde sus comienzos, este barrio,
tenía ya demarcadas las manzanas. En ellas se levantaban
algunas casas de material y abundaban los ranchos de techo de
paja y paredes de terrón.
Unos pocos jardines y algunas
huertas de proporciones reducidas alternaban con predios totalmente
abandonados y cubiertos de hierbas, donde pastaban vacas y caballos
de tiro.
Las calles eran de tierra, polvorientas
en el verano y pantanosas en el invierno.
La plaza, llamada Constitución,
hoy Plaza Arriaga, era un baldío totalmente descampado,
rodeado por un alambrado.
Entre los primeros pobladores
pudimos encontrar las familias Sorhuet, Altieri, Santana, Reyes,
Rodríguez, Hernández y otras. |
| Los niños, en su afán por saber
más sobre el barrio, revisaron en dos ejemplares del
periódico "El Nacionalista" del año
1950, en los archivos de la Escuela (Libros Diarios y de Matrícula)
y a través de entrevistas realizadas a personas que
vivieron en esa época. |
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