Un mandala puede variar en color y diseño,
pero básicamente se conforma de un centro y los cuatro
puntos cardinales.
Los mandalas son útiles
para la concentración,
activación de la energía positiva, energetización
de lugares, meditación profunda para elevar el nivel
de conciencia, expander la capacidad de la mente y la memoria.
Dentro de una clase mejora
la captación
de energía y crea un ambiente de armonía y balance,
también nos sirve para transformar la energía
negativa en positiva.
Son muchos los beneficios que
podemos tomar de un mandala, lo mínimo que puede hacer
por nosotros es ayudar a centrarnos, a
relajarnos y a encontrar la paz en medio de las dificultades. |