EL NARANJO

Se vistió el naranjo
de capullos blancos
y bajo los gajos
una abeja va.

Espejos de plata
parecen las hojas
que baña la luna
mojada de azahar.

Y la abeja viaja
y juega y trabaja
abriendo los ojos
de mi naranjal.

Sylvia Puentes de Oyenard