Mi perro es travieso,
peludo y marrón,
su rabo es pequeño,
sus ojos, carbón.
Si corro, él corre;
si salto, él salta;
si callo, él calla,
se pone tristón.
Es muy compañero
y muy retozón,
pero si lo mojo
¡ay, qué rezongón!
Sylvia Puentes de Oyenard