Árbol,
generoso amigo.
Rama,
tibieza de nido.
Hoja,
vegetal poesía
que ofrece su sombra
y vuela o porfía.
Árbol,
carne de mi mesa.
Rama,
pulso de mis días.
Hoja,
secreto lucero
para mi alegría.
Sylvia Puentes de Oyenard