Crecido en el fuego,
pájaros y flores,
suelta sus plumones
el Duende Punzó.
Dueño de los tallos
se mira en las frondas
y la paz ahonda
el verde color.
Y canta en las velas,
desliza en la brisa
sus pies de sonrisa
el duende del sol.
Azul es milagro
y vuelo y jilguero,
porque en cada cielo
tiene un corazón.
Sylvia Puentes de Oyenard