Arroyito que el cerro bordeas,
son tus brazos de tierra mi sol,
porque en ellos el cielo yo veo
y es de ceibos tu fiel corazón.
Es tu arrullo guitarra y lucero
y en los teros escucho tu voz.
Arroyito que el cerro bordeas,
cada vez que te veo yo tiemblo
porque vive n mi patria tu son.
Sylvia Puentes de Oyenard