S U D E S T A D A S

Es difícil andar bien con las fuertes sudestadas.
No hay día ni hay estación que se puedan predecir.
Debemos prudentes ser y enfrentar las bocanadas,
porque hay que ver el jardín, cómo las llega a sentir.

Vientos que no respetan, ni jardín, ni jardineros.
No importa cuánto llevó, construir la hermosa zarza,
en minutos el soplar arrasa con los canteros,
todo comienza a volar, como si fuera una farsa.

El tema será enfrentar con bien las contrariedades,
como en toda tempestad el daño no durará.
El jardinero con fe sembrará más variedades.
Después de cada tormenta la tierra florecerá.