R O S A S

Estaba yo mirando aquellas rosas
absorto de tener tanta belleza,
disfrutando las ramas tan hermosas
que se regalan en naturaleza.

Pétalos en capullos coloridos,
sus cálidos perfumes destilando,
agregan a su candor los sonidos
de abejas y colibríes libando.

¿Qué título tendrán entre las flores?
Seguro que serán muy importantes.
Se ve que nunca sufren desamores,
nada afecta sus portes elegantes.

Sus tallos desde el suelo se levantan,
fuertes, rectos y con duras espinas,
cual soldados que al enemigo espantan
de un templo que guardara joyas finas.

Los cálices en ruedas protectoras,
perladas de diamantes del rocío
en delicados rasos, las corolas
deslumbran de color el tibio estío.

Cuando llegue de nuevo el mes de mayo
las podas yo pediré al jardinero,
plantaré con cuidado cada tallo
para llenarme de la flor que quiero.