J U N C O S
De juncos, como una estera,
hicimos un protector,
para plantar una hilera,
de marimoñas en flor.
En una segunda hilera,
resultando más bajitas,
cuidando no se torciera,
plantamos las margaritas.
Más abajo, colocamos
tunas, musgos y unas hiedras,
con helechos lo adornamos,
y lo rodeamos de piedras.
La idea de proteger
las marimoñas del frío,
un lugar hizo nacer,
para solaz del estío.