EL JAZMÍN AMARILLO
El jazminero amarillo
se ha puesto muy coquetón,
abrazado de la parra
muestra un porte elegantón.
Nadie se explica por qué
detuvo su crecimiento,
cuando nada le impedía,
subir en busca del viento.
Como en cada amanecer,
con las brisas mañaneras,
me acerqué y vi sorprendido:
el nido de ratoneras.
Entre el verde de las ramas
y amarillo de las flores,
muy oculta, esa pareja,
ha tejido sus amores.
Dentro de poco el jazmín
nos llenará de emociones,
agregando a sus colores
el piar de los pichones.
Hoy comprendí su bondad:
En vez de esbelto crecer,
prefirió hacerse un ovillo
y esas crías proteger.