Juan Pablo II

El polaco invencible

Korol Wotila; solamente al pronunciar su nombre se nos eriza súbitamente la piel. Es que estamos frente al más grande ascético, omnívoro y omnipotente peregrino incansable, conocido hasta nuestros días. Ese anciano adorable, enfermo y vigorizante, quejumbroso vicario de Cristo y sucesor de San Pedro como cabeza visible de la Iglesia Católica, símbolo divino del Mesías; está con nosotros, con el mundo entero desde 1978. Y cuando pronuncio 2quejumbroso” no nos referimos a su fortísima figura castigada por la edad y los males físicos propios de un hombre mayor, sólo enfoco y directamente al Salvador, quien ha dedicado su humilde, preciosa vida, entregándose de cuerpo y alma a ayudar al mundo. Arrastrando la cruz sin tregua, sobrellevando el dolor de su irreversible enfermedad para entregarse en todos sus momentos; tratando de aliviar los sufrimientos de todos los humanos. Sucedió en el trono a Juan Pablo I, quien sólo lo ocupó por un pequeño período de un mes, porque la muerte, precipitada e injusta lo sorprendió apenas llegado a su lugar en el Vaticano.

Cuando aparece la estampa poderosa de Juan Pablo II en los medios de comunicación, palpamos sin lugar a dudas todo el sufrimiento que lo aflige, pero él, soberano y humilde como nuestro Señor Jesucristo se autoignola su, soslayando su propio dolor para apaciguar el de sus semejantes…

Peregrino incansable, con más de cien viajes hasta el actual siglo XXI, ha sido el Papa más universalmente popular de toda la milenaria historia del catolicismo… El Pontífice, hombre de brillante inteligencia, debió enfrentar la actitud revolucionaria de una parte importante del clero latinoamericano que propuso la creación del Reino de Dios en la tierra, la lucha por la libertad, la justicia social, incluso la guerra con las armas en la mano. En realidad fue una especie de metamorfosis que llegó a dividir a los fieles, intentando renovar la liturgia… La moral católica quedó a la libre interpretación de los fieles o del sacerdote en cuestión 8tema éste muy difícil de enfocar, tratar y poder solucionar para nuestro querido Papa). Juan Pablo combatió los excesos, distensión de costumbres, y reestableció la coherencia. El Papa ha actuado duramente condenando el hedonismo (práctica del sexo en forma irresponsable) y la ruptura del precioso núcleo familiar.

Juan Pablo enemigo acérrimo del capitalismo materialista, fue siempre un preconciliador. Nuestro Papa siempre se mostró como enfocándose en dos facetas diferentes o con dos rostros esencialmente contrapuestos: sobre todas las cosas esencialmente conservador, pero también o simultáneamente “un contestatario” sin altibajos. Su fuerte personalidad, hizo que siempre actuara con estas dos posiciones por cierto muy altruistas.

Juan Pablo “político”; nuestro máximo Pontífice se mostró siempre intransigente con la politización que apareció en el seno mismo de la Iglesia, actuando así, su comportamiento lo llevó a ser un “Verdadero Líder Político” sin partido.

Un hecho dignísimo a destacar es la conciliación con otras feligresías cristianas o no…

En 1981, el turco Alí Agca, atentó contra su vida, que casi la perdió…Sin embargo, el Sucesor del Redentor lo perdonó y no permitió que la justicia lo juzgara y hasta tuvo el valor de ir a la cárcel para visitarlo y dialogar con el delincuente. Y, como lo hiciera Cristo, actuó de la misma forma: “si te pegan en una mejilla, ponle la otra…”

Existe una conclusión muy clara y evidente; el mundo ya no es el mismo después del largo reinado de este conciliador, con su bien definida y poderosísima personalidad: digamos un antes y un después. Es muy lógico, estamos frente al sucesor de San Pedro (cuyo nombre significa “Piedra”) y Cristo dijo que edificaría su Iglesia sobre una Pétrea consistencia , y este polaco tiene el poder, la voluntad y el estoicismo de los pocos grandes héroes que pisaron el planeta tierra durante los siglos XX y XXI . En 1988, cuando visitó Uruguay, me desplacé hacia el departamento de Florida (del cual soy oriunda) para verlo llegar a un solo metro de distancia, en su papamóvil.

¡Nunca más he podido experimentar, un sentimiento de tal magnitud que me aprisionara como el sucedido en esa oportunidad!...

En realidad soy afortunada, porque sin ser poderosa, si poseo la alegría y paz espiritual de contar esas historias de vida, estando yo, en plena lucidez de mis facultades mentales y con mi sensibilidad a flor de piel… Y por todo esto y porque además como ser humano tengo esa cualidad insuperable, ese medio de comunicación tan bello que se llama “Palabra”.

“Y, con la palabra se puede conquistar el mundo, pero también hundirlo en la violencia para siempre”

“Y, con la palabra podemos dar amor, aliviar el dolor de nuestros semejantes y el nuestro propio”

“Y, con la palabra podemos perdonar que es otra hermosa cualidad del espíritu…”

“Y, con la palabra podemos enamorarnos que es un sentimiento maravilloso…”

“Y, con la palabra se consiguen “logros preciosos2, pero también con ella podemos destruir el mundo”

¡Santo Padre descansa en Paz!

Griselda Tarigo