Año 2007 ¡abraza la vida!...

¡Deja ese mundo de cadenas!
¡Rechaza el universo de frustraciones!
¡Abarca con tus brazos los delirios!
¡Ennoblece tu alma de dulzuras!

-Si la vida fuera demasiado fría, intransigente, sería aburrida, inhóspita…
-Si la vida no nos ofreciera obstáculos, seria hueca, vacía…
-Si la vida nos entregara demasiado amor; nos abrumaríamos…
-Si la vida nos diera el amor necesario, en cuotitas, bien administradas; contando los segundos para no expandirse en forma inadecuada, para no romper el reloj del tiempo, un casi perfeccionismo; lo tan rítmico, lo tan pragmático nos hastiaría…

-No existe nada demasiado hermoso, demasiado perfecto ni demasiado gratificante; lo adecuado, adaptado; son las cadencias de cada minuto, de cada instante, que en definitiva es la vida, nuestra propia vida…

Griselda Tarigo