¡Tirita mi alma
Se asombra mi espíritu.
Resuena la vida de quien me engendró.
Marchita y ausente.
Ingenue y nutriente.
Se asoma su muerte al negro balcón.
Solita y caída
Esperando el momento.
Cayó mi mamita en su fúnebre crespón.
Adiós madre mía.
Te sigo esperando.
No tardes ya tanto.
Te veo volver…
Tus rubios cabellos.
La mies de tus ojos.
La terrible cruz que te tocó vivir.
Tu amor entrañable.
El cielo en tus brazos.
No encuentro respuesta.
¡Por Dios! Te quiero ver…
Fuente de la Paz
Griselda Tarigo