ALFARERO DE LA VIDA

Añosa soledad después que diste
la savia de tu joven primavera,
el trabajo, el amor, la vida entera,
fue el pañuelo sin adioses que escogiste.

Fuiste ejemplo en el hogar, sin ser severa
tu actitud con los retoños que tuviste.
Tus palabras, tus silencios y tu espera,
los errores cometidos comprendiste.

Atardece y has cumplido con tu entrega
y al poner la cabeza en nívea almohada
sueñas sueños de quien dio todo por nada.

En el valle se ha perdido tu mirada,
de una altura que esculpiste en dura brega;
alfarero de la vida, desde el alfa al omega.

Gerardo Rodríguez Gussoni

Mención Honorífica en el XI Concurso Literario Poeta «Mario Alcides López Bentancourt» -Setiembre del ´06- Trinidad - Flores - Uruguay