Rebeldía

Se ha quebrado la luz en el asfalto
en esta noche limpiadosa de junio,
apenas un velado plenilunio
acaricia mi faz desde lo alto.

La pobre gente – duelo, sobresalto -.
Alza su prez en cada novilunio
porque espera triunfar del infortunio
y escapar de sus garras de basalto.

La urbe fantasmal luce, a lo lejos,
otros mundos de mágicos espejos
y el dolido silencio de sus bronces.

Me duele como ayer la rebeldía
y sigo con mi novia la poesía
buscando la justicia como entonces.

Gerardo Molina
De “¡Qué yunta pa’ una cinchada!”