El churrinche

Como chispa desprendida
Del astro sol en poniente,
Como boquita caliente
Por la pasión encendida,
Como la sangrante herida
Pausada por un puñal,
Como entre el verde rosal
Se abre un capullo encarnado,
Como un corazón tocado
Por desdenes del que ama.
Vi saltar de rama en rama
Un churrinche colorado.

Y al pajarito vestido
Con aquel manto de fuego
Quise aprisionarlo luego
Para tenerlo cautivo,
Ansioso busqué su nido
Entre el bosque enmarañado
Y cuando lo hube encontrado
Comprobé con alegría,
Que dos pichones tenía
El churrinche colorado.

No fue mala mi intención
No hubo crueldad ni egoísmo,
Pero quise ser yo mismo
Quien les diera su ración
Y tuvo cada pichón
Mi cariño y mi cuidado,
Más unos días pasados
Volví al monte y en la arena,
Encontré muerto de pena
El churrinche colorado.

Claudio Servetto Cortabarría
De “Charabones”