Ulogia no es muy culta ni muy bella,
pero es tan inocente criatura que,
pa quien como yo se fija en ella
no importan la belleza y la cultura.
Si por ella, talvez nadie la elogia,
no se puede negar que es una dama,
y he de llevarla al juez, pese a que Ulogia
no heredó la belleza de su mamá.
Cuando digo “alcanzando aunque no sobre”,
más pienso en la cultura que en la plata;
y Ulogia me interesa, aunque la pobre
no heredó la cultura de su tata.
Con su inocencia hay más que suficiente
pa uñir en el juzgao nuestras personas,
y con que haya heredao tan solamente
la estancia de sus tías solteronas.
Abel Soria
De “Boleadoras de piedra”