Por la calle,
traza, voz y pájaros serranos,
el pajarero viene
con un loco paisaje modernista en la mano.
¡Es una fiesta de plumas de colores!
Rojos y azules fuertes de los cardenales;
mirlos de azabache;
seda, noche y sol de los jilgueros...
¡El pajarero viene con el campo en la mano!
¿No cantan? No cantan
porque vienen del campo... Recién los he cazado.
Aún extrañan los árboles y el cielo.
Tienen las alas largas de volar,
los ojos magníficos de infinito y de campo...
Calandrias, cardenales, jilgueros y dorados
ya cantarán, no tema.
Tengo muchos -¡muchos!- en mi vida cazados.
Algunos se me han muerto, pero otros han cantado!
Juan José Morosoli de "Los juegos"