. . . Engarzado en la noche el lago de tu alma,
Diríase una tela de cristal y de calma
Tramada por las grandes arañas del desvelo.
. . . Nata de agua lustral en vaso de alabastros;
Espejo de pureza que abrillantas los astros
Y reflejas la sima de la Vida en un cielo!...
. . . Yo soy el cisne errante de los sangrientos rastros,
Voy manchando los lagos y remontando el vuelo.