¿Cómo influyen las Tecnologías de la Información y la Comunicación en los jóvenes y cómo en nosotros adultos?

Luego de la lectura de diferentes bibliografías me quedó la  sensación que  somos concientes de que las TICS han cambiado la forma de comunicación y relación en esta sociedad; pero que esa influencia ha sido diferente, en los jóvenes, en donde podríamos decir que las van incorporando como algo natural,  en cambio en los adultos es como que muchas veces las hemos sentido como una “imposición” a la que no podemos escapar, ya que somos concientes que no podemos permanecer al margen de la realidad en la que se desenvuelven nuestros hijos y alumnos.

Luego de la lectura del artículo de María Teresa Quiroz, “Jóvenes e Internet. Entre el pensar y el sentir”, ella nos habla de algunos cambios fundamentales de la educación como consecuencia  del acceso masivo de las nuevas generaciones a las fuentes de la información:

1. Desmasificación de la educación, tal vez hasta hace poco tiempo en la educación era suficiente con crear paquetes de conocimientos, los cuales se les iban entregando al alumno en forma lineal y por etapas y a medida que el alumno iba adueñándose de esos paquetes previamente elaborados por el educador iba sorteando las etapas; el alumno por lo general no iba a sorprender con otra información que la que le había entregado el docente. Pero hoy los jóvenes acceden al conocimiento con una forma diferente, por medios diferentes y con diferentes ritmos de cómo lo hicimos nosotros, los adultos.

Niños enseñándoles a sus padres, alumnos a sus maestros, jóvenes a los adultos, una realidad completamente diferente a la vivida hasta hace no mucho tiempo.

2.Desintermediación de la educación, nos educamos en una sociedad donde los intermediarios fundamentales entre nosotros (alumnos, niños, (jóvenes) y la educación fueron fundamentalmente los libros, los profesores y la familia, hoy a estos intermediarios, que por suerte continúan vigentes, sumamos una relación directa entre el usuario (alumno) y las fuentes. Las Nuevas Tecnologías y fundamentalmente Internet rompieron con la secuencia de acceso al conocimiento y aparecieron formas más directas de acceso a los mismos, con las ventajas y desventajas que ellos supone. De las interacciones que se den entre todos estos elementos (alumno, docente, libros, tecnología, sociedad, experiencias), dependerá  la formación del educando.

3.Descentralización de la educación, antes las instituciones educativas tenían un control casi absoluto sobre los conocimientos y la información, hoy la escuela es una fuente más del conocimiento y del saber, compitiendo con la información de la radio, tv, prensa, y sobre todo Internet. La escuela ha dejado de ser el ámbito por excelencia donde se transmiten los valores, las actitudes, estos están llegando más por los medios de comunicación, los grupos de amigos, etc.

Los medios audiovisuales están plenamente integrados al diario vivir de los jóvenes, ya desde su nacimiento, los adultos los hemos ido integrando poco a poco a nuestro diario vivir, donde tal vez han sido los propios medios que se han ido introduciendo en nosotros, muchas veces inducido el cambio por los propios jóvenes.

Hoy su introducción puede comenzar a pasar inadvertida porque forma parte de la cotidianeidad del diario vivir, nuestros alumnos crecen bajo la influencia de la cultura de la imagen, de la cultura del espectáculo. Estamos acostumbrados, sobre todo los docentes de más años, a una práctica docente donde se destaque lo argumentativo, racional, lógico, deductivo, conceptual, reflexivo frente a lo inmediato y lo sensitivo que ellos priorizan.

Todos estamos de acuerdo (adultos y jóvenes) en la priorización del conocimiento que hay en la sociedad de hoy, pero para apropiarse  de ellos es necesario en la mayoría de los casos poder apropiarse primero de las nuevas tecnologías, con un buen uso de las mismas y con la capacidad intelectual que permita actuar de manera selectiva ante tanta cantidad de información. Por lo tanto si nosotros, docentes, nos negamos a las nuevas tecnologías estamos negando a los jóvenes de hoy, no tanto de su manipulación, que igual se va a dar sin consentimiento del adulto, sino del buen manejo de ellas, a hacer de ellos usuarios responsables de dichas tecnologías.

¿Cómo hacer par conciliar estas dos sociedades diferentes por las que nos ha tocado transitar, buscar intereses comunes o por lo menos compatibles?

Tal vez si pudiéramos lograr el punto  del equilibrio estaríamos dándole a la nuevas tecnologías su verdadero valor. Dominique Wolton[1] plantea que no pasa un día sin que se alaben las proezas de internet, el triunfo de la sociedad de la información, sin  embargo él plantea que no era necesario  la llegada de internet  para ver las dificultades de comunicación que hay en la sociedad actual.

Wolton señala que no pasan inadvertidos en el siglo XX los progresos en las técnicas de comunicación, pero que de igual manera tampoco pasan inadvertidas las masacres más monstruosas de la historia, las más tecnificadas y las más ideologizadas.

Este hecho demuestra la ausencia de vínculos directos entre el progreso, tecnológico, y el progreso de la comunicación entre los pueblos. La tecnología sólo es un instrumento. Tal vez la verdadera comunicación ente los pueblos disminuye porque, hoy para comunicarnos, desde el punto de vista técnico se requieren muy pocos esfuerzos, en cambio antes era tan difícil comunicarnos y precisábamos tanto tiempo que todos poníamos en ello nuestros mayores esfuerzos.

Esta comunicación aunque muchas veces efímera y superficial se ha concretado en algunos avances tecnológicos: e-mail; chat; e-learning, los weblogs, etc.

En el caso de los weblogs, en el artículo: “Los weblogs ponen la red al servicio de todas las voces”[2] se define un weblogs como una página web que se actualiza más frecuentemente  y está marcada por la personalidad de su autor. En ellos se desarrolla una idea o se trasmite esa idea, una noticia o una actividad. Al leerlo  relacionaba con una la idea de Ludwing Wittgenstein  quien expresa que la escritura va cambiando por los aparatos analógicos, la tecnología va superando insuficiencias.

 ¿ No habrán sido nuestros diarios personales  un primer esbozo de los weblogs, con otros recursos y otros intereses?.

Los weblogs se caracterizan por tener una fama efímera, la misma que tal vez tuvieron nuestros diarios personales.

Otra de las razones que parecen apuntalar el surgimiento y existencia de los weblogs fue y es la necesidad de estar conectados, mantenerse en conexión con otros aunque sea a la distancia,(muchos de ellos eran actualizados cada hora) y acá tampoco podemos de dejar de relacionar esa necesidad de conexión con la reflexión que realizó Marita Plátano en su síntesis:”... la obsesión creciente de muchos por estar siempre localizables: es el caso del teléfono móvil y de Internet”.

También resultó efímera la novedad de los weblogs, ya que comenzaron a multiplicarse a gran velocidad y no todo lo que estaba en ellos se consideró valioso.

 Así comienza una etapa de superación dentro de los weblogs, donde los mejores se alistan por temas, sería lo que Piscitelli llama el pasaje de la prehistoria a la historia de los weblogs. Es donde van tomando la forma de links más comentarios, que los caracteriza hasta hoy.

Este proceso de agregación, multiplicación e inundación d información que ya se había vivido con la aparición de la web se comenzó a vivir con los weblogs. Esto llevó al surgimiento de los primeros directorios e índices, los primeros buscadores específicos y los primeros portales verticales.

Por eso hoy la finalidad de los weblogs ya no es obtener más información, (estamos desbordados de información), sino convertir en útil y estratégica la que ya existe, brindarnos los principales datos del tema que nos interesa, hacer un filtrado de tanta información, recomendarnos bibliografía o sitios web sobre temas que nos interesen y a los que no nos resultaría fácil encontrar si alguien no nos recomendara.

Pero ya hoy, mientras trabajo en este tema, o mejor tal vez ayer los weblogs ya debieron ir incorporando otra características para seguir vigentes o dar paso a quien sabe que tecnología y que diseño.

Recordemos acá el artículo: “Un collar de solo cuatro perlas”[3], donde Marshall Mcluhan se planteó la interrogante “¿ qué afirmación se podrá hacer acerca de los medios y las tecnologías de la información que cualquiera puede poner a prueba, confirmando o refutando? ¿Qué es lo que tienen en común todas las tecnologías de la información y de la comunicación? ¿Qué hacen?.

Tanto él como su hijo pensaron que iban a encontrar muchísimas afirmaciones con respecto a la interrogante pero descubrieron que habían solo cuatro leyes:

Primera ley o ley de la extensión: Cada tecnología extiende o amplifica algún órgano o facultad del usuario.

Segunda ley o ley de la caducidad: Dado que hay un equilibrio en la sensibilidad, cuando un área de la experiencia se intensifica o eleva, otra queda disminuida o bloqueada.

Tercera ley o ley de la recuperación: Todo medio recupera algo previamente obsoleto.

Cuarta ley o ley de la reversión: Cada forma llevada al límite de su potencial, invierte sus características y se transforma en algo nuevo.

Todo esto no se da en un orden secuencial, ya que visto así podría parecer hasta contradictorio, que  se extienda un órgano o facultad, luego se disminuya, después se recupere y finalmente se convierta en algo nuevo, todo esto sucede al mismo tiempo y al  extenderse una invención, caduca o por lo menos disminuye el uso o el interés por otra, recupera algo pasado transformándose en algo nuevo.

El autor cita ejemplos claramente ejemplificantes como la invención de la radio, el bolígrafo, la fotocopiadora.

Al analizar las cuatro leyes de Marshall Mcluhan encontramos la explicación de estos avances tecnológicos, donde de la misma manera que nuestros jóvenes viven el mundo de internet, del chat o de los weblogs, los adultos lo hicimos con la tv y nuestros padres tal vez con la radio. Nos ayuda  no solo  a entender sino a anticipar efectos que todavía son invisibles a nuestros ojos.

McLuhan señala que los medios se vuelven más visibles y atractivos como objetos de estudio cuando son superados por otros más nuevos y se convierten en su contenido. Todos los contenidos de los viejos medios han sido liberados por internet que los ha convertido en su propio contenido; acá la metamorfosis de internet y la metamorfosis del espacio de la que habla McLuhan.

Somos nosotros quienes formamos parte de ese medio donde ocurren estos cambios, por eso el entender dichos cambios nos ayudará también a comprender mejor los cambios que se producen en nosotros mismos, los efectos sociales, culturales y cognitivos de dichos cambios. La efectividad o no de dichos cambios dependerá de la naturaleza, alcance y de cómo se implemente esa nueva tecnología, y acá ¿el cómo se haga su implementación en el campo de la educación no dependerá en gran parte de nosotros docentes?.

Las nuevas tecnologías de las comunicaciones no eliminan las anteriores, alterarán si la cantidad en la que se van a seguir usando las anteriores y en como van a continuar presentes en la vida cotidiana y en nuestras estructuras cognitivas, los weblogs, los wikis, los chat estarán influyendo en las estructuras cognitivas de nuestros jóvenes como lo hicieron en las nuestras, la Tv u otros.

Las tecnologías, entonces, ya se trate de aquellas o de éstas, siempre han influido en nuestras vidas y por ende en la sociedad.

Sociedad y tecnología no se pueden separar  como “ideas claras y distintas”[4] hay una relación recíproca, la sociedad configura la tecnología y la tecnología configura la sociedad, la tecnología puede ser causa de la sociedad y la sociedad causa de esa tecnología. Pero también se da entre ambas una relación de causa-efecto.

Los historiadores de la tecnología no coinciden con esta reciprocidad de influencia, para algunos la historia de la tecnología es la historia de instrumentos, una sucesión lineal de artefactos de influencia creciente. Así la técnica estaría basada en un principio de eficiencia, esta interpretación tiene una concepción pobre de la tecnología, identificándola simplemente con aparatos, sin considerar los contextos sociales donde se usan estas tecnologías. Los productos actuales de la tecnología aparecen como resultado de invenciones y técnicas nuevas. Todo se da de acuerdo a una ley natural, los inventos de ayer son la semilla de los inventos de hoy.

Los historiadores de la tecnología de hoy rechazan esta postura , para ellos una nueva tecnología no emerge solamente de fines funcionales, sino que sirven a intereses, políticos, económicos y culturales. Una nueva tecnología no es solamente la consecuencia  de nuevos desarrollos técnicos.

Más allá de las diferentes posturas que han tenido los historiadores coinciden en que es imposible ver separadamente al usuario y a la tecnología. El usuario forma parte indisociable del sistema tecnológico, el sistema tecnológico si no hay un individuo que lo use o manipule deja de existir.

Siempre hablamos de la necesidad mutua del hardware y el software para que funcione un ordenador, deberíamos agregar que el usuario es tan imprescindible como los dos anteriores.

Esta integración entre las tecnologías y los usuarios impactan sobre la sociedad y en esto todos estamos de acuerdo, el problema como lo señala la Profesora Carmen Rico de Sotelo[5] es que ese impacto se da en forma desigual; mientras que la globalización y las posibilidades tecnológicas tienen una muy buena perspectiva para algunos, los apocalípticos no ven más que riesgos y destrucción.

La profesora habla de riesgos y oportunidades de la sociedad de la información y hace referencia a los siguientes:

Desarrollo desigual y asimétrico

Globalización de la pobreza y acentuación de la desigualdad.

Profundización de la brecha entre info-ricos e info- pobres.

Costo social del uso de las Tecnologías de Infomación y Comunicación.

Formación de redes de exclusión.

Oportunidades

Intercambio de ideas, experiencias y conocimientos.

Apertura a otros.

Fuentes abiertas al público con información necesaria para la toma de decisiones.

Puesta en común de recursos”[6]

La puesta en común de recursos a las que hace mención la profesora Carmen Rico me lleva a reflexionar en la tarea propia del aula como docentes donde hay tanta necesidad de proyectos colaborativos, de compartir recursos, del docente como un facilitador de los aprendizajes, como un guía para orientar a los participantes.

Esa dimensión colaborativa, de la que mucho hablamos, pero que nos cuesta muchas veces reconocer  que  para que exista una dimensión colaborativa, el  proceso debe hacerse en forma conjunta, en la interacción con otros; no todo trabajo en equipo es colaborativo. A veces, un trabajo en equipo supone simplemente dividirse las tareas para hacer algo; en cambio, cuando pensamos en un entorno colaborativo estamos asumiendo que la interacción es para que cada uno aprenda de los otros y además se responsabilice de su aprendizaje.

El énfasis de los proyectos colaborativos está centrado en desarrollar el pensamiento creativo, no como un agregado de contenidos, sino utilizando los recursos del currículo, en forma integrada, transversal e interdisciplinaria.

 Una persona creativa es aquella capaz de identificar problemas y de resolverlos utilizando los recursos disponibles, es decir, estamos orientando al estudiante a crecer en forma autónoma.

A mi entender, una oportunidad que nos brinda la sociedad de la información y que no podemos dejar de aprovechar es favorecer la relación y el intercambio entre los miembros de la comunidad educativa ofreciendo variados espacios de participación.

Es tratar de contribuir a aportar un nuevo reto al sistema educativo, y es el pasar de un modelo unidireccional de formación, donde por lo general los saberes recaen en el único Maestro o Profesor que está en el aula, a modelos más abiertos y flexibles, donde la información y la experiencia de muchos docentes esté situada en grandes bases de datos, para ser compartida entre diversos docentes y alumnos.

Somos conscientes que la simple presencia de tecnologías novedosas en los centros educativos no garantiza la innovación en su significado real. La innovación debe ser entendida como el cambio producido en las concepciones de la enseñanza y en los proyectos educativos; en la manera de pensarlos y llevarlos a la práctica. El hecho de que las nuevas tecnologías propicien maneras alternativas de trabajo escolar frente a las fórmulas más tradicionales, es lo significativo.

 Si los procedimientos para acceder a la información, si las estrategias para analizar o valorar los conocimientos, los hábitos, las actitudes, son diferentes a las pautas de trabajo formativo propiciadas por metodologías convencionales como el uso habitual de la lección magistral, la utilización del libro de texto como fuente casi única de información, o en definitiva el recurso a procedimientos de enseñanza poco flexibles, es lo realmente valorable desde una perspectiva de innovación educativa.

Muchas veces los docentes nos limitamos a hacer de las tecnologías una sola presencia en la educación por no contar con la preparación suficiente para integrarlas al proceso educativo.

“...el rol de la educación  en la sociedad de la información debe abocarse a la preparación de profesionales que afronten esta nueva realidad, orientando sus esfuerzos hacia la estructuración de una práctica educativa más reflexiva y horizontal que le ofrezca al individuo un campo de contenidos curriculares y prácticos y que también impulse el desarrollo de investigaciones para generar diversas posturas y soluciones viables, más aún cuando el desarrollo de la informatización modifica nuestros modos de percepción y reorganiza radicalmente la producción social de conocimientos, donde los requerimientos en materia tecnológica traen  consigo discusiones referentes a la factibilidad  de aplicación de las mismas, como el uso apropiado que se les puede dar de acuerdo a criterios e intereses académicos: formación, compromiso social, democracia e igualdad.” [7]

Es muy difícil utilizar los medios si en realidad no tenemos claro que son, si no hemos asimilado las capacidades tecnológicas.

Villalobos habla de aprender la comunicación en la comunicación, tomar como punto de referencia de nuestro currículo la teoría de la comunicación y la investigación, provocando la transformación del sujeto de aprendizaje, considerando que el alumno no es un simple receptor de contenidos.

Al comenzar este trabajo comencé haciendo referencia  a como las NTICs han influido en adultos y jóvenes, pero de manera diferente, tal vez en unos como algo endógeno y en otros como algo exógeno y ahora luego de la lectura del material: “El fenómeno  “telenauta” o la convergencia televisión/computadora entre los jóvenes”[8], donde se nos brindan datos de una investigación realizada en Canadá sobre la práctica telenauta (uso simultáneo de la televisión e Internet), el 45,5% de los jóvenes realizan esta práctica y llegaríamos a un 84% si tuvieran las posibilidades técnicas de serlo.

Yo, me pregunto, ¿cuántos adultos adoptaríamos el comportamiento de telenautas, aún teniendo posibilidades de serlo?; ¿cuántos adultos no recorremos nuestras casas apagando  tv o radio o computadora?, diciendo:¿ por qué tienen todo prendido, no van a hacer dos cosas a la vez?

Lógico que yo vislumbro esta situación en América, Uruguay, donde las posibilidades de ser telenautas están sumamente restringidas por las posibilidades tecnológicas; porque sin embargo cuántas veces hablamos por teléfono mientras miramos un programa de tv.

 Por eso cabe plantearnos otra interrogante: si desde siempre hubiésemos tenido las posibilidades tecnológicas de serlo, ¿no seríamos hoy “telenautas”?, ¿y no estaríamos mejor preparados para poder aplicar con mayor destreza las NTICs en la educación?. con una brecha digital menor entre la generación adulta y la joven.

Tal vez ellos si lo puedan hacer con respecto a la generación venidera o tal vez no; pudiendo ser esto motivo de una investigación: ¿la brecha digital entre los jóvenes de hoy y los jóvenes de mañana tendrá dimensiones semejantes a la brecha digital que nos separa a los adultos de hoy con los jóvenes de hoy?

 Es importante que  descubramos o refuércemos la concepción de que no podemos oficiar de comunicadores si no logramos comunicarnos con los receptores y esto es imposible si no tenemos un conocimiento profundo del receptor, y hoy conocer a nuestros receptores significa sumir los cambios que él ha sufrido en interacción con la sociedad.

Si analizamos la sociedad, en la cual se va a dar el acto educativo, resulta claro que los alumnos están inmersos en una cultura audiovisual. Hay un cambio de escenario que los docentes no podemos ignorar; las nuevas tecnologías de la información y la comunicación (si las desconocemos no hacemos más que aumentar la brecha digital), la revolución tecnológico-productiva, la sociedad del conocimiento, pero también la cultura del espectáculo y del entretenimiento permanente conforman un nuevo escenario donde vivimos, trabajamos y tratamos de educar y educarnos. Este nuevo escenario cambia los centros de interés de nuestros alumnos, las cosas en las que se piensan, los símbolos con los cuales pensamos, (de palabras y conceptos a imágenes e íconos) y los espacios en que nos movemos (las nuevas alfabetizaciones en tecnologías e idiomas, internet y los espacios de flujo o virtuales).

 Es importante que como docentes  ayudemos a ver a otros colegas como ambas culturas (la cultura del espectáculo y la cultura oficial) conviven, son a veces complementarias, potenciadoras una de otra, a veces se ignoran y otras se contraponen y que aunque se dé cualquiera de estas situaciones no olvidar, porque esto es fundamental, que nuestros niños están más expuestos a la cultura del espectáculo que a la cultura oficial y lo que es fundamental la cultura del espectáculo los seduce mucho más. La TV, el video, las nuevas tecnologías de la información y la comunicación nos dan la posibilidad de tener acceso a cualquier espectáculo en nuestra propia casa.

Vivimos al mismo tiempo una época dramática y fascinante. Estamos frente a un cambio acelerado de contextos: la cultura llena de imágenes y tecnologías, de información y comunicación que operan permanentemente sobre los sensorial más que sobre lo racional, que trabajan por impacto más que por reflexión, que estimulan el ver y el oír aún sin entender y sin hacer, que consagran la velocidad de transmisión frente a la lentitud de la comprensión y la asimilación. De ahí el cuidado que tiene que tener el docente para mediar en esta cultura audiovisual.

A estos cambios profundos que se han producido en la interacción con la sociedad y  por tanto con la cultura dominante, debemos aceptarlos, asumirlos, e integrarlos de la forma más armónicamente posible, de modo que la cultura que realmente jerarquizamos ocupe un lugar importante, en primer lugar en nosotros mismos como docentes, luego en el alumno y en la sociedad.

Jesús Martín Barbero hace mención a las peculiaridades latinoamericanas de la sociedad del conocimiento y dice que “nuestras sociedades son, al mismo tiempo, Sociedades del desconocimiento o sea el no reconocimiento a la pluralidad de saberes y competencias culturales que, siendo compartidas por las mayorías populares o las minorías indígenas o regionales, no están siendo incorporadas como tales ni a los mapas de la sociedad ni siquiera a los de sus sistemas educativos”[9].

Aparecen las computadoras y especialmente internet como un nuevo medio de producción y circulación de saberes.

 En la forma en que se usen estos nuevos medios y los resultados que de ellos se obtenga tendrá un papel fundamental el Docente, propiciando un ámbito de reflexión donde se puedan dimensionar los posibles éxitos o fracasos del uso de dichos medios.

Estaríamos frente a diversas formas de aprender y a una múltiple cantidad de saberes que ya no están totalmente  centralizados en torno a la institución educativa y el libro.

J. Martín Barbero nos habla que desde los monasterios medievales hasta las escuelas de hoy el saber ha sido personificado en determinadas figuras sociales.

Por eso el hecho de que hoy el saber circule por otros medios está produciendo grandes transformaciones en la sociedad. La escuela ya no es el único lugar de legitimación del saber, Hay una gran cantidad de saberes que circulan por otros medios y esta difusión del saber, ya no centralizado en la escuela, es un gran desafío que el mundo de la comunicación le plantea al sistema educativo.

 Un desafío en el que muchas veces el sistema educativo (la escuela) se pone a la defensiva y va construyendo una idea negativa del mundo de la comunicación.

El sociólogo Manuel Castells en su obra: La era de la información: economía, sociedad y cultura, propone un análisis de la sociedad de la información, estableciendo como punto de partida la importancia del cambio social provocado por el impacto de la tecnología. Él identifica como factor principal, la influencia de tres procesos dependientes entre sí: Los cambios cualitativos aportados por la tecnología de la información; la crisis de los modelos económicos industriales y la consiguiente reestructuración de los procesos capitalistas y por último, el despertar de movimientos sociales específicamente culturales.

Los procesos de globalización según Castells, propiciados por la revolucionaria tecnología de la información, generan una situación paradógica: permiten una sociedad de la comunicación globalizada, pero locamente desconectada. Globalización e identidad son en definitiva, dos polos de socialización, a la que accedemos bajo la fórmula de redes e individuo. Uno de los factores que más puede contribuir a equilibrar estos polos debe ser la educación.

Como señala Castells y otros (1986,13): “Un nuevo espectro recorre el mundo: las nuevas tecnologías. A su conjunto ambivalente se concitan los temores y se alumbran las esperanzas de nuestras sociedades en crisis. Se debate su contenido específico y se desconocen en buena medida sus efectos precisos, pero apenas nadie pone en duda su importancia histórica y el cambio cualitativo que introducen en nuestro modo de producir, de gestionar, de consumir y de morir”.

Una última reflexión surgida del pensamiento de Castells: ¿los docentes de hoy apuntamos más a los  temores o a las  esperanzas que supone el uso de las Tecnologías de la Información y la Comunicación en la educación?..

Bibliografía consultada:

Jóvenes e Internet. Entre el pensar y el sentir.- María Teresa Quiros

La imprenta del siglo XXI.- Alejandro Piscitelli

Comunicación: Sistemas tecnológicos en la flecha del tiempo-Carlos Colina

El saber tecnológico y la enseñanza de la Comunicación Social: un modelo por armar –Fernando Villalobos

El fenómeno  “telenauta”o la convergencia televisión/computadora entre los jóvenes Jean Paul Lafrance - Traducción (y colaboración) de CRico.

“Globalización y Sociedad del saber: autores y constructores de riesgos y oportunidades” – Carmen Rico de Sotelo

Tecnicidades, identidades, alteridades: des-ubicaciones y opacidades de la comunicación en el nuevo siglo – Jesús Martín Barbero.

La era de la información: economía, sociedad y cultura.La sociedad red - Castells, Manuel

Sobrevivir a Internet Conversaciones con Olivier Jay – Dominique Wolton

www.weblogs.com.ar “El reino sumergido”

http://www.campus-oei.org/revistactsi/numero1/index.html



[1] Sobrevivir a Internet Conversaciones con Olivier Jay – Dominique Wolton

[2] “La imprenta del siglo XXI” de Piscitelli”

[3] La mirada de Marshall Mcluhan

[4] Comunicación: sistemas tecnológicos en la flecha del tiempo – Carlos Colina

[5] “Globalización y Sociedad del saber” – Carmen Rico de Sotelo

[6] “Globalización y Sociedad del saber” – Carmen Rico de Sotelo

[7] El saber tecnológico y la enseñanza de la Comunicación Social: un modelo por armar –Fernando Villalobos

[8] Jean Paul Lafrance - Traducción (y colaboración) de CRico

[9] Tecnicidades, identidades, alteridades: des-ubicaciones y opacidades de la comunicación en el nuevo siglo – Jesús Martín Barbero